lunes 3 de octubre de 2011

"DECEPCIÓN DE UNA CATÓLICA"

Carta al Director publicada en La Nueva España por una "invitada" durante la fiesta de San Antolín en la que se critica la conducta de varios jóvenes ibienses durante la celebración de la misa festiva y su procesión, en la que hace alusión al estado embriaguez, supuestamente festiva y de felicidad en un día tan señalado.

DECEPCIÓN DE UNA CATÓLICA. Cartas al Director La Nueva España
26 de Septiembre del 2011 - María Teresa Gutiérrez Carrera (Oviedo)
"El día 4 de septiembre, fui invitada por unas amistades a la fiesta de San Antolín de Ibias, donde fui con mucha ilusión. Cuál fue mi sorpresa que al entrar a la iglesia para la celebración de la santa misa me encontré con unos chicos bebidos bajando el santo patrón del lugar donde estaba situado, a otro chico también en estado de embriaguez leyendo desde el ambón de un modo blasfemo y obsceno. Al llegar, el sacerdote observó esta situación junto con las personas que habitualmente ayudan. El sacerdote, al verlo, con toda corrección intentó disuadirlos, dado que tenían al santo en el altar, donde ya estaba preparado para la celebración de la misa, donde había un jarrón, el cual rompieron manchando el mantel y con lo cual podían estropear la megafonía. Con todo esto se creó un momento de tensión entre los allí presentes ante lo que se estaba viviendo. El sacerdote decidió celebrar la misa. Seguidamente se efectuó la procesión, con los asistentes a la misa, siendo corta debido al estado de embriaguez de los portadores que lo llevaban.
Al finalizar, un grupo comentó lo desagradable del hecho.
Con todo esto, saco la conclusión de que parte de la juventud no tiene valores espirituales.
Pero, con la venida del Santo Padre también he comprobado que hay gente, venida de todo el mundo, que participa".


Si una católica se decepciona por la conducta de unos jóvenes en la fiesta de su pueblo donde no se rompió nada, ni se "mancó" nadie, (sálvo el espíritu de un grupo), que se pedría decir de la decepción por la conducta algún "Santo Padre" y algunos "Padres" con algunos jóvenes.

Todo tiene la importacia que se le quiera dar.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La corrección en el interior de una iglesia, como templo sagrado, es lo mínimo que se debe de tener al entrar en ella, por respeto a las creencias de quienes van o están.
Me rio yo de los listillos que pueden poner a caer de un burro a cualquiera que tenga que ver con la Iglesia catolica y despues despotrican del mismo acto si fuera hecho en una mezquita, " qué ataque gratuito a nuestros vecinos espirituales" dirian la mayoría de meapilas y abrazafarolas.

Si se manco, señor mío, algó más importante que un brazo que se cura , se mancó la educación, el saber estar , el respeto por las creencias y las tradiciones, la hospitalidad a los forasteros y la imagen de Ibias para alguien venida defuera, fíjese usted si se mancaron cosas en un ratín.

El chapras dijo...

Bueno,a mi me parece una falta de respeto sea dentro de una iglesia catolica, protestante ó una mezquita,ahora bien hay gente que que no somos practicantes de ninguna religion y tambien merecemos un respeto,cosa que tanto en los catolicos como en el resto brilla por su ausencia, en eso estan todas de acuerdo sean del credo que sean.En cuanto que los chavales no etaban en muy buenas condiciones,al menos se presentaron a sacar el Santo,pues podian irse a dormirla y no habria procesion,entonces dirias que vaya falta de responsavilidad.Al Santo Padre,todos mis respetos,pero esta Señora que se escandaliza tanto de unos chavales borrachos,no se escandaliza nada de que con lo que se gasto en el famoso viaje,no moririan de hambre miles de niños en Somalia durante un año entero,por no decir que algunos de los visitantes de paises no muy ricos se gastaron el sueldo de un año para venir a España,y a lo mejor ahora pasan hambre,ó que con una minima parte de las riquezas de la iglesia se acabaria con el hambre en el mundo,claro que eso a Monseñor R. V. y compañia le trae sin cuidado,el caso es que sea para mayor gloria de la Santa Iglesia catolica. Cada uno es libre de ver la paja en el ojo ajeno y no ver la biga en el propio.